¿Es posible uno mismo hacer un videojuego de forma solitaria?”, la respuesta es simple. Poder se puede, y va a depender de la complejidad del juego el tiempo que ésto tome. Por ejemplo, no es el mismo trabajo realizar un juego como Flappy Bird, que un Fortnite. Si no estás familiarizado con éstos juegos, más allá de poder buscarlos en Google, no te preocupes que voy a ahondar en detalle en el camino, sin necesidad de tener conocimientos previos.

A la hora de crear un videojuego, una de las primeras cosas que hay que plantearse es cual queres que sea tu ganancia. Fácilmente incurrirá tu mente en un chiste como “un millón de dolares”. En realidad la ganancia de un juego puede ser medida en diversos aspectos, pero los más comunes a promediar en todos los proyectos que he estado y visto son: tiempo, dinero y/o conocimiento.

 

Te lo voy a traducir en criollo. Un videojuego puede tener ganancia monetaria cero, o inclusive requerir una inversión sin ganancias económicas, pero puede hacer un aporte al conocimiento de quienes lo desarrollan. El mejor caso es cuando estudiaba, en la Universidad Nacional del Litoral (Argentina), en la Tecnicatura de Desarrollo de Videojuegos, recuerdo que en algunos finales de cada asignatura, nos hacían desarrollar un juego y nos ponían 2 o 3 pautas, pero el resto era a libre elección. Entonces uno no iba a ganar dinero, pero sabía que iba a aprender. Ahora, un punto importante es ¿querés aprender solo esas 2 o 3 pautas que te enseñan o querés ir más allá?. Yo lo que hacía era buscar a mi tarea incluirle cosas que yo quería aprender, por ejemplo, si me pedían un juego que lance proyectiles y yo quería hacer un juego donde el personaje se mueva y dispare, no me lo dudaba ni un segundo, y al final quizás era más difícil hacer que el personaje se mueva y demás que lo que me solicitaban, pero la ganancia en conocimiento lo valía.

En la vida del desarrollador de videojuegos, no hay un momento que uno lo sabe todo. Siempre se aprenden y salen cosas nuevas, la tecnología avanza y ofrece posibilidades únicas. Además siempre hay campos por explorar en donde el tiempo no parece alcanzar, por ejemplo, si sabes hacer un juego 2D, luego quieres hacer uno 3D. Si sabes hacer uno con vista top-down, luego quieres hacer uno isometrico. Si sabes hacer uno de naves, luego quieres hacer uno de carreras. Si sabes hacer uno estilo arcade, luego quieres hacer uno de estrategia. Y en cada uno hay centena de sub-categorias, por lo cual nunca terminas, y eso es bello, porque la posibilidad de crear es ilimitada. Por lo tanto el valor de aprender es muy grande.

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Si queres a modo de práctica, intentá pensar o plasmar realmente cuanto tiempo crees que te llevaría hacer un determinado proyecto, por más simple que sea. Si no sabes, hacete una suposición, de cuántas horas por día trabajarías… ¿podrías todos los días?, ¿qué pasaría si surgen inconvenientes, tenes ese margen extra planeado?, y aún más importante, mientras lees ésto, ¿cuál sería tu objetivo de hacer éste proyecto?. Por último teniendo todo en consideración, calculando los contratiempos o cosas que tengas que hacer en la semana y demás, y viendo un resultado final (que la verdad a veces es muy incierto), te propongo consideres ¿es rentable llevar a cabo dicho proyecto?, ¿qué ajustes harías?.

Yendo a algo concreto, muchos grandiosos videojuegos han sido creados por una sola persona o por pocos integrantes. Uno de mis favoritos es el gran Another World.

Another World es un videojuego programado por Eric Chahi, aproximadamente en el año 1991. El videojuego presentaba personajes hechos en poligonos, cuyas técnicas apenas empezaban a evaluarse en compañias como Pixar para el diseño y animaciones 3D. Alguien que se había adelantado a todo ésto fue el videojuego Karateka, de Jordan Mechner (el mismo creador del videojuego Prince of Persia).

Para entrar en un breve resumen, Eric Chahi venía programando 2 o 3 videojuegos en conjunto con compañias, pero no le permitieron hacer la portada de uno de los videojuegos. Entonces decidió hacer su propio videojuego, lo cual se aisló durante 2 o 3 años, para crear algo nunca visto hasta el momento. Diseñó primariamente en papel, bocetos de los personajes, de los niveles, y empezó a garabatear el orden de las funciones que quería dentro del videojuego. Cuando el videojuego avanzó, empezó a grabar inclusive los efectos de sonido del videojuego, utilizando ruidos de impresoras antiguas, o incluso jugueteando para lograr voces alienígenas.

La única ayuda con la que Eric Chahi contó, fue la de su amigo Jean-François Freitas, un músico quien entusiasmado brindó a la obra maestra, una magnífica ambientación musical que la potencia muchísimo sin dudas.

Así es que terminó creando Another World, un videojuego donde una suerte de científico, termina por accidente en un mundo totalmente desconocido, lleno de peligros extraterrestres y un escape hacia lo incierto. La trama se plasma casi cinematográficamente mientras jugás, y ésto es lo fenomenal (…)

Fragmentos extraídos de mi nuevo libro “La Forma de Hacer Videojuegos”. El libro completo se accede clickeando en la imagen a continuacion:

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